Diversos estudios coinciden en que las dietas vegetarianas se asocian a diversos beneficios para la salud, como menor riesgo cardiovascular, presión arterial más baja, menores niveles de colesterol LDL, menor índice de masa corporal y menor riesgo de diabetes tipo II, entre otros (1). Estos beneficios parecen estar asociados con el mayor consumo de alimentos vegetales enteros, como frutas, verduras, granos integrales y semillas, alimentos con un alto contenido en nutrientes, como fibra, antioxidantes, vitaminas, minetales y fitoquímicos.

Si atendemos a la población deportista, es interesante tener en cuenta que los antioxidantes juegan un papel de especial interés en la protección de las membranas celulares contra el daño oxidativo. El ejercicio físico induce estrés oxidativo incluso en una única sesión, pudiendo durar varios días. A grandes rasgos, el estrés oxidativo se produce cuando existe un desequilibrio celular entre los radicales libres que se producen y el sistema antioxidante endógeno, cuyo cometido es reducir los efectos dañinos de dichos radicales libres (2). Destacan en este grupo de radicales libres los ROS (especies reactivas del oxígeno) y RNS (especies reactivas del nitrógeno).

Jones (3) definió el estrés oxidativo como “el desequilibrio entre oxidantes y antioxidantes, en favor de los primeros, que conduce a una ruptura del control y señalización fisiológica que normalmente ejerce el sistema redox, conduciendo a un daño molecular”. El ejercicio físico, por lo tanto, aumenta la deficiencia de oxígeno, aumentando los ROS y RNS, por lo que los antioxidantes desempeñan un papel imprescindible para la reducción del estrés oxidativo provocado. Cabe mencionar también que aunque los radicales libres se han asociado a fatiga temprana, reacción inflamatoria y dolor muscular durante la recuperación de los deportistas, la evidencia actual muestra efectos positivos vinculados con fenómenos adaptativos del sistema inmunológico y de la defensa antioxidante del deportista (2).

Tal como indica la Academia de nutrición y dietética, dietistas de Canadá y el Colegio Americano de medicina del deporte en su declaración de 2016 sobre rendimiento (4), la evidencia actual no parece apoyar el consumo de antioxidantes a través de suplementos. Por una parte, existe poca evidencia que demuestren una mejora en el rendimiento de los deportistas derivada del consumo de suplementos de antioxidantes y por otra parte, la literatura parece apuntar a que dicha suplementación podría incluso afectar de forma negativa a las adaptaciones del entrenamiento.

La revisión realizada en 2014 por Draeger et al (5) analizó los últimos estudios (12 en total) sobre el efecto de la suplementación con vitaminas antioxidantes sobre el estrés oxidativo en el ejercicio. Los resultados obtenidos no mostraron efectos sobre los parámetros fisiológicos ni la actividad de las enzimas antioxidantes, así como ningún efecto ergogénico. Es más, la evidencia pareció mostrarse contradictoria (debido, posiblemente, a las diferencias metodológicas), e incluso, la suplementación con vitaminas antioxidantes parecía sugerir en algunos casos un efecto ergolítico. Es decir, en algunos casos parecía perjudicar el rendimiento de los deportistas.

La Declaración de consenso del Comité Olímpico Internacional (6) de 2018 sobre suplementos dietéticos para el rendimiento de los deportistas indica que «altas dosis de antioxidantes individuales, particularmente las vitaminas C y E, pueden contrarrestar las adaptaciones de entrenamiento inducidas por el ejercicio».

Por lo tanto, la estrategia más efectiva para reducir el daño oxidativo es consumir alimentos ricos en antioxidantes, los cuales son muy abundantes en dietas vegetarianas saludables y variadas (1). Es necesario recordar que una alimentación vegetariana no es saludable persé, por lo que se anima a los deportistas a llevar una alimentación vegetariana rica en nutrientes, con gran variedad de alimentos vegetales como frutas, verduras y hortalizas, granos enteros y semillas. En este caso, los deportistas vegetarianos con una alimentación rica en antioxidantes y fitoquímicos, podrán disfrutar de una reducción del estrés oxidativo inducido por el ejercicio.

 

Bibliografía

 

(1) Fuhrman J, Ferreri DM. Fueling the Vegetarian (Vegan) Athlete. Curr Sports Med. 2010; 9(4): p. 233(41).

(2) Fernandez JM, Da Silva ME, Túnez I. Estrés oxidativo inducido por el ejercicio. Rev Andal Med Deporte. 2009; 2(1): p. 19-34.

(3) Jones DP. Redefining oxidative stress. Antioxid Redox Signal. 2006; 8(9-10): p. 1865-79.

(4) Travis T, Erdman KA, Burke A. Position of the Academy of Nutrition and Dietetics, Dietitians of Canada, and the American College of Sports Medicine: Nutrition and Athletic Performance. J Acad Nutr Diet. 2016; 116(3): p. 501–28.

(5) Draeger CL, Naves A, Marques N, Baptistella AB, Carnauba RA, Paschoal V, et al. Controversies of antioxidant vitamins supplementation in exercise: ergogenic or ergolytic effects in humans? J Int Soc Sports Nutr. 2014; 11(1): p. 4.

(6) Maughan RJ, Burke LM, Dvorak J, Peeling P, Phillips S, Rawson E et al. IOC consensus statement: dietary supplements and the high-performance athlete. Br J Sports Med. 2018; 52(7): p. 439-55.