SOP ¿Qué es?

 

El síndrome de ovario poliquístico, SOP o PCOS (por su siglas en inglés Polycystic ovary syndrome) es el trastorno metabólico y endocrino de mayor prevalencia entre mujeres en edad reproductiva (entre el 6% y el 20% aplicando las definiciones actuales). Se trata de un trastorno cuya causa es aún desconocida, definido por una combinación de síntomas y signos derivados de un exceso de andrógenos (como hirsutismo) y disfunción ovárica (oligomenorrea, morfología ovárica poliquística, etc.), siempre y cuando se hayan descartado otros diagnósticos.

El SOP fue descrito por primera vez en 1935 por Stein y Leventhal como la combinación de hirsutismo (crecimiento de vello de patrón masculino en mujeres), amenorrea (ausencia de menstruación, anovulación e infertilidad), obesidad y ovarios quísticos agrandados. No fue hasta 1990 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó el síndrome de ovario poliquístico entre los trastornos de disfunción ovárica incluidos en la Clasificación Internacional de Enfermedades.

Los últimos estudios ponen de manifiesto que el nombre del síndrome podría ser inapropiado, ya que la situación «poliquística» de los ovarios se debe a la acumulación de folículos ováricos en diferentes etapas de maduración y/o atresia (descomposición de los folículos ováricos), por lo que no son quistes. Este error lleva a confusión entre familiares y pacientes, por lo que diversas organizaciones recomiendan adoptar un nuevo nombre con el objetivo de mejorar su comprensión y reconocimiento del síndrome. Desgraciadamente, la falta de consenso en la etiología y fisiopatología de este síndrome provocan diversos conflictos al proponer nuevos nombres.

 

Fisiopatología

Síndrome de ovario poliquístico
 

La fisiopatología del SOP es heterogénea y bastante compleja. Su causa parece ser multifactorial, implicando factores genéticos, metabólicos, ambientales y fetales, incluyendo la alimentación y el estilo de vida. Entre las principales alteraciones endocrinas y bioquímicas se encuentran:

 

  • Hiperandrogenismo: es decir, concentraciones elevadas de andrógenos (deshidroepiandrosterona, testosterona y androstenodiona). Este hiperandrogenismo es el responsable de muchos de sus síntomas, como los trastornos menstruales y el acné.

  • Hiperinsulinemia: la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia compensatoria presentes en las pacientes con SOP provocan un aumento en el riesgo de intolerancia a la glucosa y diabetes mellitus tipo II. Los estudios analizados muestran que entre el 30% y el 40% de las mujeres con SOP presentan intolerancia a la glucosa y hasta un 10% desarrolla diabetes mellitus tipo II.

  • Hiperlipidemia: es decir, elevación de los lípidos en sangre.

  • Trastornos de la secreción de gonadotropinas: las gonadotropinas, hormona luteinizante (LH) y hormona folículo-estimulante (FSH), son liberadas por la hipófisis, tras ser estimulada por la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH). En SOP se ha descrito una inadecuada secreción de FSH, así como un incremento anormal de la LH. Esta alteración sucede en aproximadamente la mitad de las pacientes con SOP.

     

Síndrome de ovario Poliquístico
 

Asociadas a las alteraciones mencionadas anteriormente, este trastorno se caracteriza por:

  • Irregularidades menstruales, como amenorrea u oligomenorrea

  • Infertilidad

  • Acné

  • Hirsutismo

  • Sobrepeso u obesidad, predominando la adiposidad abdominal

  • Apnea del sueño

  • Calvicie de tipo masculino

  • Ovarios grandes con múltiples quistes

Es necesario tener en cuenta que el sobrepeso y la obesidad incrementan la resistencia a la insulina y que dicha insulina desarrolla un rol tanto directo con indirecto en la evolución del SOP, concretamente en el exceso de andrógenos. Así mismo, la resistencia a la insulina que presentan las pacientes con SOP es único, dado que puede aparecer de forma independiente al peso corporal (hasta cierto punto) y no siempre se soluciona con la pérdida de peso.

 

Posibles alteraciones asociadas

 

SOP y vitamina D: la deficiencia de vitamina D parece contribuir a la resistencia a la insulina, obesidad y síndrome metabólico. En los últimos años diversos estudios han puesto de manifiesto que parece existir una relación entre la deficiencia de vitamina D y el fenotipo SOP. Dichos estudios parecen mostrar que la deficiencia de vitamina D es más común en mujeres con SOP, en comparación con mujeres control.

Hipotiroidismo: la prevalencia de trastornos tiroideos en mujeres con SOP sigue en estudio, generando múltiples debates, pero parece existir una relación entre el SOP y la presencia de hipotiroidismo y anticuerpos antitiroideos. Un estudio prospectivo realizado en 2015 (3) mostró que las mujeres que SOP tenían un riesgo 5 veces mayor de trastornos tiroideos que las mujeres sin SOP, asociado a mayores niveles de insulinemia y HOMA («homeostatic model assessment»). El índice HOMA-IR es un índice utilizado para evaluar la resistencia a la insulina, mediante dos parámetros: la glucosa y la insulina en ayunas.

 

Fenotipos y manifestaciones clínicas

 

El SOP es de naturaleza heterogénea en cuanto a fenotipos y manifestaciones clínicas, es decir, no todas las pacientes tienen todas las posibles manifestaciones clínicas ni presentan los mismos factores de riesgo. De forma general, cuantos más criterios cumpla el paciente más grave será su fenotipo particular. En la siguiente imagen se puede comprobar las manifestaciones clínicas (marcado en la imagen como a) y las consecuencias metabólicas (marcado como b).

 

Fenotipos SOP

 

Tal como se ve en la imagen, podríamos diferenciar diversos fenotipos y manifestaciones clínicas, lo que confirma la naturaleza heterogénea del SOP. En la imagen, podemos distinguir los diferentes fenotipos:

 

  • Hiperandrogenismo y disfunción ovulatoria.

  • Hiperandrogenismo y morfología poliquística ovárica.

  • Oligoovulación y morfología poliquística ovárica.

  • Hiperandrogenismo, oligoovulación y morfología poliquística ovárica.

 

Como podemos ver, existe un espectro muy amplio de posibles alteraciones asociadas al SOP. Una vez evaluado tu caso particular existen diversas intervenciones dirigidas a revertir parte de las manifestaciones del SOP. Y es que el abordaje nutricional es esencial en mejorar la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia, el sobrepeso u obesidad y otras alteraciones como la baja concentración sérica de vitamina D, la infertilidad o en caso de posible hipotiroidismo. En todos los casos recomiendo acudir a un profesional que valore el caso y prescriba la pauta dietética o los posibles suplementos en caso de necesitarlos. En el siguiente artículo comprobaremos, en líneas generales, algunas estrategias nutricionales a tener en cuenta que serán de mucha ayuda para revertir parcial o de forma total algunos de los síntomas asociados a este síndrome.

 

Bibliografia:

 

    (1) Ablan F. Fisiopatología del síndrome de ovario poliquístico. Rev Obstet Ginecol Venez 2016; 76(Supl 1): S17-S24.

    (2) Kathleen L, Escott-Stump S, Raymond JL. KRAUSE Dietoterapia. 13ª ed. Barcelona: Elsevier; 2013.

    (3) Calvar C, Bengolea S, Deutsch, S, Hermes R, Ramos G, & Loyato M. Alta frecuencia de trastornos tiroideos en el síndrome de ovario poliquístico. 2015; 75: P. 213-17.

    (4) Escobar-Morreale H. Polycystic ovary syndrome: definition, aetiology, diagnosis and treatment. Nat Rev Endocrinol. 2018; 14(5): p. 270-84